Arces y Alces
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11/11/15

¡¡Ya llega el invierno!!


Estamos a principios de noviembre y seguro que más de uno ya ha empezado a temblar de pensar cómo va a ser el invierno canadiense. Si se va a poder salir a la calle, qué ropa llevar y cuánto va a durar. Y no es para menos porque aquí los inviernos son famosos por sus bajas temperaturas y su duración.




Además, cuando se busca información al respecto y encontramos mapas de temperaturas como que el que os adjunto a continuación, aún nos asustamos más ya que vemos un país cubierto por la nieve con un clima que no varía mucho del del polo norte. 


Pero si seguimos investigando un poco más, nos encontramos con un dato curioso: más de la mitad de la población canadiense vive pegada a la frontera con Estados Unidos. Y es que los canadienses no son tontos y si pueden elegir, eligen vivir lo más al sur que puedan. Ciudades como Toronto, Montréal o Vancuver (todas situadas a menos de 100 km de la frontera) siguen creciendo sin parar a costa de otros territorios situados más al norte que pierden población año tras año. 



En definitiva, Canadá es un país con un invierno muy frío en el que incluso viviendo en el sur, es normal tener días de enero o febrero en los que las temperaturas no suben de -20ºC. Además, el hecho de que en verano podamos pasar semanas en las que no bajamos de +30ºC hace que durante todo el año tengamos un abanico de posibilidades en cuanto a la realización de actividades al aire libre.


Cómo es un año en Montréal


Después de pasar el primer invierno en Montréal, mis amigos me preguntaban cómo variaban las estaciones a lo largo del año. Y como siempre me faltaban palabras para explicar los contrastes tan grandes que hay entre estaciones, decidí fotografiar cinco veces por semana el aspecto que tenía mi calle por la mañana. El resultado es un vídeo de unos tres minutos en el que podéis ver el paso de los meses y cambio de estaciones.




¿Qué os parece? El adjetivo que mejor me parece que lo define es: emocionante. Canadá es un lugar en el que el clima toma protagonismo y condiciona todas las actividades que hacemos durante todo el año. Incluso, dentro del mismo día, hay que comprobar como variará. Ya sea invierno, verano, otoño... siempre hay que mirar si va a llover, nevar, granizar, sol intenso, viento.. cualquier fenómeno meteorológico debe ser tomado en consideración.


Una página web indispensable para que el clima no os pille por sorpresa es: Accuweather (dispone también de una aplicación para el móvil muy buena). Antes de salir de casa es obligatorio echarle un ojo y ver cómo serán las temperaturas durante todo el día ya que no es lo mismo que a medio día tengamos +10ºC que -15ºC  (son 25 grados de diferencia). O para planificar un fin de semana si vemos que vamos a tener -25ºC con sensación térmica de -40ºC es mejor aplazar la excursión que tengamos pensada hacer para otro momento en el que por lo menos podamos salir a la calle.

Espero haberos dado unas pinceladas de cómo es el clima canadiense y que lo afrontéis con ilusión. Esquí, patinaje, senderismo, kayak... un montón de actividades dependen del termometro que varía semana a semana durante todo el año.





2/3/15

Les cabanes à sucre: la fiesta del sirop d'érable


Una de las primeras cosas que me llamó la atención al llegar a Canadá es el uso indiscriminado del jarabe de arce. ¡Se usa para todo! En el desayuno, en comidas como tortillas o judías, en cualquier postre... es un aderezo que combina con todo. Si no os gusta tenéis que tener cuidado al ir a comer a casa de amiguetes quebecois ya que al mínimo despiste os pueden echar en la comida el típico chorrito a traición que os la puede destrozar. 

Recuerdo que llevaba pocas semanas en Québec cuando fui a merendar a casa de la familia de una amiga. Su madre me ofreció un bizcocho que tenía muy buena pinta y al acercarme el plato, en el último segundo, sacó un cacharrito del delantal con jarabe de arce y me regó todo el plato de tal manera que me las vi negras para terminármelo.




¿Por qué la producción de sirope d'erable es tan importante en Canadá?

En Canadá, la producción de jarabe de arce tiene tanta importancia económica que la hoja de árbol del que se extrae (el Arce azucarero - Acer saccharum) es el símbolo del país. Hasta el punto de encontrarlo en un lugar tan destacado como la bandera nacional. Este árbol durante el otoño adquiere una coloración rojiza que es la que convierte en únicos los bosques canadienses.

Lo más curioso de la distribución geográfica del Acer saccharum es que ocupa muy poco territorio en Canadá. La mayor parte de los bosques con predominancia de este árbol se encuentran en Estados Unidos, aunque la producción sólo es viable en la parte más cercana a la frontera con Canadá. Por eso la mayor producción mundial se da en el sur de Ontario y en el sur de Québec.
Distribución americana del Acer saccharum

Para poder extraer la savia de los arces se debe esperar al mes de marzo cuando las temperaturas diurnas son positivas pero las nocturnas aún siguen por debajo de cero gradosEste vaivén de temperaturas entre el día y la noche hace que el árbol salga de su letargo invernal y que su savia extremadamente azucarada (el azúcar actúa como el anticongelante de los coches) empiece a circular activando la producción de la hoja primaveral.

Entonces es el momento de conectar unos grifos a los troncos de los arces desde los que se vierte directamente la savia a cubos metálicos. En el caso de las cabanes à sucre más industrializadas, se instalan unos tubos que llevan directamente la savia al centro de cocción en la que se hierve para poder extraer el agua y quedarnos con el jarabe puro. ¡Son necesarios entre 30 y 40 litros de savia para obtener 1 litro de jarabe!



Fotografías: @multivac42


La gran fiesta de fin de invierno

Antes de la llegada de los europeos a Québec, los autóctonos ya preparaban jarabe a partir de la savia recogida de los arces. Conocimiento que a principios del siglo XVII acabaron compartiendo con los primeros colonos franceses y que éstos han transmitido generación tras generación hasta nuestros días.

El lugar de su preparación ha ido evolucionando con los años. Desde los primeros colonos que lo preparaban en grandes calderos situados a la intemperie, hasta la construcción a finales del siglo XIX de cabañas acondicionadas con grandes cubas y destiladores que facilitaban mucho la tarea.





Con el tiempo estas cabañas se volvieron un lugar de encuentro con la familia y amigos. La destilación del jarabe se convirtió en un motivo de celebración ya que anunciaba el principio de la primavera y era la excusa perfecta para hacer una gran comilona en la que se sirvieran todos los productos sobrantes de los meses invierno: principalmente cerdo (en todas sus variantes), judías y patatas. Todo esto acompañado de huevos y del nuevo jarabe de la temporada.





Hoy en día hay muchas familias quebécois que disponen de un pequeño bosque de arces con una de estas cabañas en las que durante el mes de marzo organizan comidas con el menú típico de antaño mientras destilan el jarabe para consumo propio. 

Si os surgiera la ocasión de que os invitaran a ir a una de estas comidas, ¡no lo dudéis! ¡Es toda una experiencia! Incluso si no os gustara el jarabe, no os preocupéis e id igualmente ya que la comida no lo lleva incluido, sois vosotros los que lo añadís. 


Cabane à sucre familiar



Y si no conocemos a nadie que tenga una cabaña... ¿dónde podemos ir? 

Hoy en día esto no es problema, ya que alrededor de las ciudades han surgido muchos establecimientos en los que podremos comer el menú típico de la cabane à sucre, pasear por un bosque de arce del que se extrae el jarabe (podremos ver los grifos y los cubos de recogida), ver una demostración de la destilación del jarabe y comer una tire sur neige.

Os recomiendo visitar la página web: cabaneasucre.org para poder encontrar aquella que tengáis más cerca de casa.

Como cualquier negocio, los hay más masificados y otros más familiares. En España podría ser el equivalente a ir de sidrerías en el Pais Vasco o a comer calçots en Cataluña. Dependiendo del establecimiento, la experiencia puede ser más o menos personalizada.

En mi caso, el año pasado pude conocer la cabaña de La famille Constantin. Es un gran establecimiento bastante concurrido situado a unos 15km a las afueras de Montréal que ofrece el menú típico por unos 20$. Por este precio puedes comer todo lo que quieras. Cuando terminas un plato, le puedes pedir más a los camareros hasta que tu cuerpo no admita más comida. Eso sí, no esperéis intimidad. El comedor es un gran salón en que caben cientos de personas. Es más o menos como ir a una gran boda con música y sala de baile incluida. 

En cuanto a los establecimientos más familiares, este año voy a visitar La sucrerie de Bellefeuille ( situada a 45 minutos en coche de Montréal) y de la que me han hablado muy bien. Es muy tranquila y con un aforo bastante reducido. ¡Ya os contaré!





La Tire sur neige


Esta es otra de las actividades que giran en torno a la producción de arce. Consiste en verter jarabe caliente sobre la nieve y esperar a que solidifique. La textura cambia rápidamente y se convierte en un caramelo helado. Es algo muy típico que se hace para entretener a los niños.

En el Jardín botánico de Montréal (al que se puede acceder de manera gratuita durante los meses de invierno) los fines de semana de marzo se organizan actividades gratuitas en las que explican la producción del jarabe, además de poder degustar una tire sur neige.

Los detalles los podréis encontrar en su página web:  Le Temps des sucres.


Aunque no seáis muy fans de este producto azucarado, os recomiendo que intentéis asistir a alguna de estas comilonas. Como ya os he comentado, podréis escabulliros de comerlo y aún así, disfrutar de esta gran fiesta azucarada.




14/2/15

Mon pays, c'est l´hiver


Una de las cosas que me preguntaba antes de venir a Montréal es cómo podían los Québecois gestionar la nieve. Sabía que en esta región canadiense durante todo el invierno llegan a caer varios metros de nieve acumulada y que las ciudades nunca quedan colapsadas. Pero con mi experiencia mediterránea, basada en que en las pocas veces que he visto nevar casi hay que llamar al ejército, no me podía llegar a imaginar cómo de bien organizados podían estar los canadienses para gestionar las nevadas (fueran lo grandes que fueran).




La mejor manera que tengo para explicaros la gestión de la nieve en Montréal es con un vídeo que grabamos desde la ventana de casa la noche de después de una nevada de unos 50cm. Una serie de maquinas de diferente tamaño y funciones aparecieron en escena coordinando el apilado y la retirada de la nieve: pitufas, motoniveladoras, trailers...  y en tan sólo unos minutos, ¡la calle quedó limpia y totalmente transitable!







5/2/15

Ver animales en invierno 3: Papillons en liberté


Todos los años una sala de los invernaderos del Jardín Botánico de Montréal se convierte en un gran mariposario por el que se puede pasear entre cientos de mariposas en libertad. Este año la exposición empieza el 19 de febrero y termina el 26 de abril

Es cierto que en Québec sigue haciendo mucho frío pero la temperatura del interior del invernadero se adecua a las necesidades de las plantas de temporada para que decenas de especies de mariposas puedan revolotear sin darse cuenta de que aún estamos en invierno. ¡Incluso nosotros nos podemos olvidar durante un buen rato de las temperaturas polares que tenemos fuera!


Fotografías: nuria.mpascual

Se sueltan alrededor de 25 especies diferentes de mariposas que vuelan en búsqueda de néctar e interaccionan entre ellas durante todo el día. Las pupas se recolectan día a día por los cuidadores y se exponen en una vitrina para procurarles las condiciones necesarias para que puedan desarrollarse.







La mariposa monarca (Danaus plexippus): La estrella de la exposición


Desde el Jardín Botánico de Montréal se le presta especial atención a la Mariposa Monarca. Es una de las más conocida en todo Norteamérica debido a su migración masiva a finales de verano de Canadá a México. 

Además de las que podemos ver en el mariposario, durante los meses de verano se fomenta su cría en los jardines exteriores del Jardín botánico. Los fines de semana se realizan actividades para conocerla más de cerca e incluso se las marca con unas pegatinas para poder seguir su viaje a México. 


Fotografías: nuria.mpascual


Actividades de entretenimiento

Aunque el tono de las actividades está pensado para los niños, es interesante escuchar a los animadores del mariposario que se pasan el día realizando pequeños shows en los que explican cuáles son las especies que hay en ese momento, el ciclo de reproducción y demás curiosidades interesantes. Los podéis encontrar repartidos por toda la sala esperando que les preguntéis todas las dudas que tengáis y no es necesario ser niño ;-)



Cuándo ir a la exposición

El problema de esta actividad es que está muy masificada por niños rodeados de todas sus circunstacias (sus padres, sus cochecitos y abrigos). Así que si tenéis la mala suerte de pagar los 15$ que cuesta la entrada y no podéis disfrutar bien de la visita, es muy probable que os quedéis con muy mal sabor de boca (incluso con un gran mosqueo).

Este puede ser un buen momento para explorar la posibilidad de adquirir un pase anual al Jardín botánico que os permita volver tantas veces como queráis. Para ello basta con hacerse socio de Les Amis du Jardin Botanique de Montréal

El pase anual de adulto cuesta 45$ y además incluye una entrada gratuita al Planetario y otra para el Biodome durante el mes de octubre.

Si además tenemos en cuenta las actividades del jardín a las que podremos ir durante todo el año: mariposario, exposicion de jardineria, exposiciones florales de primavera, Jardins en lumière en septiembre, etc... el precio compensa con creces.



Página web oficial: Papillons en Liberté


9/12/14

Montréal: el lugar perfecto para aprender a patinar sobre hielo


Los québécois parece que nazcan con los patines puestos. Quién más, quién menos, sabe jugar al hockey y hacer piruetas en una pista de patinaje sobre hielo. Pero para nosotros (y más con las edades que tenemos) colocarnos los patines y dar unos pasitos puede resultar toda una odisea. 

Como habréis visto los que vivís en Québec, llevamos unas semanas en las que las temperaturas bajan día a día. Y así seguirán bajando hasta enero que es cuando se estabilizarán en temperaturas dignas del polo norte pero que nos traerán actividades muy divertidas, como los patinoires al aire libre.

Para los que acabamos de aterrizar en Montréal y venimos de climas templados, además de no saber dónde están localizados los patinoires, nuestra ignorancia en deportes de invierno hace que simplemente el hecho de no saber qué ropa ponernos y dónde conseguir unos patines haga que se pase el invierno sin haberlo practicado ni una sóla vez. Así que con este post os voy a resolver estas tres cuestiones de una manera sencilla para que podáis disfrutar de esta actividad tan puramente canadiense de una manera barata y fácil.





¿Dónde puedo ir a patinar en Montréal?

Se podría decir que en cada barrio hay un lugar al que ir a patinar. Pero como lo que me gustaría es que pudierais convertir un deporte en una actividad social en la que pasar la mañana en un lugar agradable que permita quedaros a comer para rematar el día, os voy a comentar los más conocidos (además de ser los más bonitos) y más accesibles de la ciudad.


Parc La Fontaine

Este parque está situado en el barrio de Le Plateau, en todo el centro de Montréal (exactamente en este punto). En invierno su lago principal se hiela y permite patinar sobre él. El acceso es gratuito (sí, no hay que pagar entrada). 

Junto al lago hay un edificio en el que os podréis cambiar de ropa y dejar todos vuestros trastos en unas taquillas gratuitas situadas bajo los bancos corridos en los que nos colocamos los patines (sólo tendréis que traer vuestro propio candado).

Si no habéis traído patines, en el mismo edificio en el que os cambiaréis existe la posibilidad de alquilarlos por 8$ al día. Los patines de alquiler son de buena calidad y podéis cambiarlos tantas veces necesitéis hasta que acertéis con vuestra talla.

Este es mi preferido por su buena situación en el barrio más concurrido de la ciudad. Un buen plan para un domingo de invierno puede ser venir a patinar un par de horas y después ir a comer a alguno de los locales cercanos (como La Banquise que se encuentra en una esquina del parque).





Lac Aux Castors

Está situado en el mismo parque de Mont-Royal, en su vertiente norte. Como en invierno hace frío y cualquier paseo extra puede representar que os heléis, os recomiendo ir en autobús. La manera más sencilla de llegar es tomando el número 11 desde la parada de metro de Mont-Royal y bajando justo al lado del lago. (link con el recorrido)

El acceso también es gratuito y en el edificio que hay junto a lago podréis alquilar patines y dejar vuestros trastos (¡acordaros de vuestro candado!). 

Algo interesante de este lugar son los toboganes para trineos que hay en la ladera. Si tenéis niños ¡no podéis dejar de llevarlos!





Vieux Port

En el casco antiguo de Montréal se encuentra uno de los más turísticos (link con el lugar exacto). Os hablo de él sólo porque es el más conocido y realmente impresiona ver cómo se puede patinar junto al río mientras bajan los bloques de hielo por el Fleuve Saint-Laurent.

Además de no ser gratuito (la entrada cuesta 6,50$ y el alquiler unos 12$) siempre está muy abarrotado de gente, sobre todo por la tarde-noche que es cuando empiezan Les Soirées musicales y puedes patinar entre luces de colores y escuchando música. Es realmente precioso y creo que merece la pena probarlo aunque sólo sea una vez.





¿Cómo puedo conseguir unos patines?


Tenéis dos opciones: alquiler o compra.

COMPRA Y ALQUILER 

Para comprar unos patines por unos 40-70$ nuevos os recomiendo la tienda La poubelle du ski. Es una tienda especializada en material de calidad de deportes de invierno con unos precios muy bajos.  

¿Y cuál es el truco para que sea todo tan barato? Pues que no puedes elegir marcas. Si por ejemplo buscas unos patines, tendrás que hablar con el dependiente y decirle: "busco los patines más baratos que tengáis de la talla 42" (por ejemplo) y tendrás que adaptarte a las marcas que te ofrezca.

Lo más interesante es que la misma tienda te puede volver a comprar los patines a final de temporada (preguntadles por cuánto os los comprarían y sacad cuentas de si os merece la pena).

En esta tienda también tendréis la opción de alquilarlos por días, fin de semana o temporada entera (con muy buenos precios)

ALQUILER: En los mismos parques. Me parece la opción más cómoda si es vuestro primer invierno ya que cuando se es novato como mucho vais a patinar dos o tres días en toda la temporada  (simplemente porque cada vez es una auténtica aventura) 8$ x 3 veces = 24$ por todo el invierno.



Y por último: ¿qué ropa me pongo?

Lo más cómodo son los pantalones de esquí ya que os caeréis varias veces y os mojaréis. No os preocupéis por dar el cante porque mucha gente los lleva y sobre todo porque merece aplicar el dicho ande yo caliente, ríase la gente...

Otra opción, son unos buenos pantalones de montaña o de pana con mallas térmicas debajo (¡intentad no mojaros!)

¡Ah! y sobre todo no os olvidéis la bufanda, los guantes y el gorro!


26/9/14

Jardins de Lumière (Jardín Botánico de Montréal)

La magia de las linternas es una tradición china milenaria que empieza el quinceavo día del primer mes lunar chino. Hoy en día, la tradición continua, desde principios del año lunar y hasta la fiesta de la luna (que se celebra el quinceavo día del octavo mes lunar). En este momento es tradicional comer el pastel lunar o yue bing del que su forma redondeada simboliza la reunión de las familias y la abundancia.



Todos los años y durante el mes de septiembre, en el Jardín Botánico de Montréal se recrea esta gran fiesta adornando el Jardín chino con decenas de esculturas iluminadas fabricadas por artesanos en Shangay durante la primavera anterior. Cuando cae la noche se iluminan para formar escenas típicas de la cultura china.


Este año el tema principal es Zheng He, época de expediciones. En el lago del jardín se ha instalado una pequeña flota de barcos mercantes que se dedicaban a recorrer el mundo buscando nuevos materiales, animales y vegetales para traerlos a la china de hace casi dos mil años. 




¿Cuánto cuesta la entrada?

La entrada normal al Jardín Botánico (independientemente del tiempo que vayas a pasar) es de 18$.
Para los que vivimos en Montréal y tenemos pensado visitarlo varias veces a lo largo del año, es mucho más recomendable hacernos socios de Les Amis du Jardin botanique de Montréal. El precio anual es de 45$ (y de 35$ para cualquier tipo de estudiante) y nos asegura poder entrar cuantas veces queramos durante un año.
Además, siendo socios del Jardín botánico, tendremos una entrada gratuita durante el mes de noviembre al Planetario y otra al Biodome con lo que el precio se amortiza rápidamente.

¿Hasta cuándo puedo ir?

Del 5 de septiembre hasta el 3 de noviembre de 2014.




Os dejo un pase de las fotografías que tomamos hace unos días para animaros a ir ;-)


25/8/14

Escándalo! Vicio, crimen y moralidad en Montréal, 1940-1960

Imaginemos que retrocedemos a 1940...

Son las nueve de la noche y paseamos por la calle Sainte-Catherine de Montréal entre la multitud que ha venido a la ciudad en búsqueda de diversión. Las luces de neón anuncian decenas de clubs de jazz, restaurantes, teatros y cines... pero aún hay más... en las calles paralelas, los burdeles y las salas de apuestas ilegales son más numerosas y mucho más concurridas... Y todo ello con el beneplácito de la policía y los políticos, que junto a personajes conocidos de la mafia estadounidense, tienen un negocio redondo en esta ciudad Canadiense.





Volvemos a la actualidad, año 2014... 

Al pasear por la principal calle comercial de Montréal (Sainte-Catherine) aún sorprende la mezcla de la decadencia de los viejos locales de prostitutas con el modernismo de las tiendas de ropa de las últimas marcas. Es lo último que esperas encontrarte cuando visitas como turista esta ciudad. Cuando vives en Montréal aprendes a ignorarlo. Si vas de compras, simplemente pasas por delante de estos locales sin prestarles atención y llega un momento en el que los ves como algo normal de la ciudad, como parte de su decorado. Además, el hecho de que no sea un aspecto de la ciudad que se comente con los montrealeses ni que aparezca habitualmente en las guías turísticas, tampoco ayuda a plantearte por qué el barrio más céntrico de Montréal está salpicado de este tipo de locales.




¿Pero qué es lo que sucedió en Montréal a mediados del siglo pasado?

El domingo pasado encontré la respuesta en el Centre d´Histoire de Montréal, en su exposición temporal: Scandale! Vice, crime et moralité à Montréal, 1940-1960 y entonces fue cuando lo entendí todo: Montréal fue durante más de cuarenta años (que se dice pronto) el gran prostíbulo, casino y escondite de mafiosos de todo Norteamérica y aún hoy en día, se ven los coletazos rancios de toda esa energía en el centro de la ciudad.


Todo empezó en los años veinte. En Estados Unidos se impone la Ley seca y Montréal, a dos pasos de Nueva York, empieza a despuntar por ser un buen lugar para hacer todas aquellas cosas prohibidas. Aparecen clubs de jazz, restaurantes, teatros, cines.... todo enfocado a una diversión de calidad con grandes estrellas. Cientos de personas visitan la ciudad cada fin de semana en búsqueda de diversión y sobre todo de alcohol.



Pero como en todos los ecosistemas que se forman en los que se mueve mucho dinero, unas décadas después, el Montréal cosmopolita en el que los teatros y la música eran los protagonistas, degeneró hasta el punto de convertirse en una gran ciudad llena de prostitución de baja calidad, apuestas ilegales y ajustes de cuentas entre criminales. El dinero corría en todas direcciones, mafiosos, políticos, sobornos a la policía... todo el mundo pillaba tajada del pastel... y ya en los años cuarenta, la decadencia absoluta se había apoderado de la ciudad.



Pero no todo estaba perdido en Montréal. Aún quedaban políticos y policías ajenos a toda esta corrupción que trabajaron duro para cortarla de raíz y poder retomar el control de la ciudad. Después de muchas dimisiones a todos los niveles políticos y policiales, detención de criminales, cierre de locales... por fin, a principios de 1960, Montréal consiguió limpiar la ciudad. Aunque como en todos los casos de corrupción completa del sistema, pocos fueron los que llegaron a la cárcel. Hubo una gran investigación llamada Enquête Caroncon mas de 500 acusados pero tan sólo unas 20 personas fueron finalmente condenadas.


El Centre d´Histoire de Montréal

Desde este museo han querido recuperar esta parte reciente de su historia ya que es necesario conocerla para entender de dónde viene el Montréal actual. Fueron casi cuarenta años de vicio y perversión apoyados en el espectáculo que modificaron su economía y moldearon la relación de la ciudad con el teatro, la música y todas las artes escénicas de las que hoy la ciudad puede presumir de ser uno de los principales referentes de todo Norteamérica. Sin todo este pasado, Montréal no sería la ciudad cultural que es hoy en día.

El Centre d´Histoire de Montreal está situado en una antigua caserna de bomberos. En la plaza D´Youville, en el Vieux-Montréal.  Además de la exposición temporal de la que os he hablado, también hay otra fija muy amena en la que se explica el origen y evolución de Montréal desde antes de que llegaran los primeros colonos. 

Aún tenéis tiempo para visitarla ya que estará expuesta hasta octubre del próximo año 2015. En uno de esos días tontos en los que llueve o hace frío tan típicos de Montréal, es un buen lugar para ir ;-)



Horario: de martes a domingo de 10 a 17h (cierra los lunes).
Precio: 6$ es la tarifa normal. 4$ con la Carte d´Accès Montréal 


13/8/14

TOHU: Circo y Fallas en Montréal

Como valenciana que soy, ver un cartel en el metro de Montréal anunciando las fallas es lo último que me esperaba. ¡No podía ser! Automáticamente pensé que simplemente habían adoptado la palabra para nombrar alguno de los espectáculos de circo del complejo circense TOHU. Pero después de indagar un poco, descubrí que sí que es cierto que para los próximos días 14,15 y 16 de agosto se ha preparado una serie de espectáculos gratuitos alrededor de una gran falla que se quemará el último día. ¡no me lo pierdo!  (link con los horarios aquí)

Tohu, la Cité des Arts du Circ


TOHU es el nombre de unas instalaciones circenses que se construyeron sin ánimo de lucro para fomentar la cultura del circo en Montréal. (La entrada al recinto está junto al cruce de la rue Jarry con la rue d´Iberville. La parada de metro Iberville queda muy cerca). 

Descubrí este lugar hace unas semanas durante el festival "Montréal, complétament cirque". Andaba buscando una actuación interesante y con un precio asequible y fue cuando encontré la compañía "Les 7 doigts de la main" que actuaban precisamente en el TOHUNo exagero al decir que me pasé la hora y media del espectáculo con los pelos de punta... la coreografía, la música actual que marcaba el ritmo de la actuación, un hilo conductor que enganchaba desde el principio, la participación del público... ¡es el espectáculo que más me ha impresionado de toda mi vida!




Estando en Montréal, se puede cometer el error de dejarse eclipsar por la gran compañía el C. del Sol... tienen tanta publicidad que consiguen que el resto de compañías queden a su sombra... Pero si a la hora de valorar un espectáculo tenemos en cuenta el presupuesto y los medios disponibles, Les 7 doigts de la main da mil vueltas al C. del Sol.

Cuando penséis en el Circo de Montréal, no dejéis de visitar la web del TOHU... podréis encontrar espectáculos impresionantes a precios muy asequibles.


Les 7 doigts de la main

Instalaciones del TOHU
Bar/Terraza del TOHU


30/7/14

Parc national des Îles-de-Boucherville. Montréal

Durante el mes de julio y agosto, en la misma ciudad de Montréal, se puede acceder al Parc national des Îles-de-Boucherville con un pequeño barco que lo conecta durante todo el día con la ciudad. Y lo más interesante de este medio de transporte público es que se puede llevar la bici. Algo muy importante para poder visitarlo con comodidad ya que este parque está formado por marismas y grandes extensiones de antiguos campos de cultivo que pueden hacerlo tedioso si lo recorremos andando. 




El barco se toma a cada hora en punto desde el Parc de la Capture-d´Ethan-Allen (Promenade Bellerive). El amarre se encuentra en este pequeño parque urbano situado muy cerca de la parada de Metro Honoré-Beaugrand y la empresa que realiza este recorrido durante los meses de julio y agosto se llama Navark. El precio es de 8$ ida y vuelta, incluyendo la entrada al parque nacional.

Para llevar la bicicleta no es necesario reservar. De hecho, el mismo barquito está preparado para anclar una gran cantidad de bicicletas (es muy habitual usar este medio de transporte).







El recorrido en bici tiene unos veinte kilómetros y discurre entre las islas que forman el parque. En algunos puntos hay puentes y en otros hay pequeños transbordadores que las conectan cada pocos minutos sin necesidad de pagar extra ni esperarnos mucho tiempo.






Una de las cosas que más me gustó es encontrarme por el recorrido varios puestos en los que los trabajadores del parque exponían fichas y animales del parque. Podías preguntarles dónde se encontraban, en qué época del año... todo lo que se te ocurriera.

Además, en la zona norte del parque hay un yacimiento arqueológico con la reconstrucción de un pequeño poblado de varios cientos de años. Muy bien restaurado, visitable y con todos los detalles de la época.




Os adjunto el pdf con el recorrido del parque y sobre todo os recomiendo ir a pasar todo el día. Recorrerlo tranquilamente e incluso si os apetece, alquilad un kayak en el puesto de información principal del parque. Sus aguas son tranquilas y se puede remar muy relajadamente.


Copyright © 2014 Arces y Alces