Arces y Alces
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27/8/14

La Gaspésie: Île de Bonaventure et du Rocher Percé

La Île de Bonaventure es una de las últimas paradas del la ruta turística principal de Québec: Le Tour de la Gaspesie.  Después de haber pasado varios días recorriendo la región, esta Isla con toda su fauna es como la traca final del trayecto. Cuando ves las focas tomando el sol en las rocas, los guillemots volando, y sobre todo su gran colonia de alcatraces anidando en sus acantilados, te sientes como si estuvieras en otro planeta.



Île de Bonaventure está situada delante de Percé, un gran puerto pesquero que sirvió como centro de negocios a los primeros colonos franceses y que hoy en día aún mantiene la pesca como su principal actividad económica. De hecho, una de las cosas que hay que hacer como turista en Percé es probar el bacalaó y el bogavante. Son dos platos que no cuestan más de quince dólares cada uno y que merecen la pena explorar. Eso sí, no os esperéis grandes recetas... el bacalao se prepara rebozado con tomate y la langosta hervida con una salsa de mantequilla. 




Desde el puerto de Percé sale a diario y durante todo el día el barco que te lleva a la Isla. Durante el trayecto se pasa por delante de la Roca Percé (es una gran roca caliza con mucha personalidad situada junto a la costa de Percé). Esta roca, junto con la Isla Bonaventure, forman desde 1985 el Parc national de Île-Bonaventure-et-de-le-Rocher-Perce y son los dos lugares más turísticos de esta región. El hecho de que haya que recorrer más de 700 kilómetros en coche desde Québec para poder llegar, hace que el turismo sea muy escaso y que las visitas sean muy tranquilas. Incluso en pleno agosto se puede visitar con total tranquilidad.


Rocher Percé visto desde el barco

Acantilados de Île Bonaventure

Grupo de focas gris

Punto de observación


La colonia de alcatraces

Al llegar a la isla se debe seguir un sendero boscoso de unos pocos kilómetros hasta el acantilado en el que se encuentra la colonia de alcatraces. Ver toda la extensión de aves anidando totalmente ajenas a los turistas te deja con la boca abierta. Puedes observarlas a tan sólo un par de metros de distancia sin que se inmuten... ellas siguen con sus tareas como si no hubiera nadie mirando. Puedes ver cómo alimentan a las crías, cómo pelean entre ellas, el proceso que siguen para alzar el vuelo...  Además de los paneles informativos, los guardas del parque están dispuestos y preparados para contestar todas las preguntas que les queráis hacer.






Qué más hacer en Percé

En la calle principal están la mayor parte de los hoteles y albergues. En temporada alta suelen estar completos. En fechas señaladas de verano no recomiendo improvisar el alojamiento precisamente en este punto ya que es probable que esté todo completo.

La dirección de la página oficial de Percé en la que podréis encontrar información de todo tipo es: perce.info

Para poder realizar kayak de mar, submarinismo y cualquier otra actividad acuática, os recomiendo visitar esta página turística de la región de la Gaspesie: ActividadesDeMar o directamente visitad la página del Club Nautico de Perce: percenautic.com

Si lo que buscáis son actividades más de secano os recomiendo esta red de senderos desde de los que tendréis buenas vistas de la bahía: SenderosPercé

Para finalizar, os adjunto un pase con las mejores fotografías que tomamos en la Isla. Espero que os gusten y os animen a llegar hasta allí. Es cierto que está lejos, pero si tenéis tiempo y posibilidades no deberíais perdéroslo. 





30/7/14

Parc national des Îles-de-Boucherville. Montréal

Durante el mes de julio y agosto, en la misma ciudad de Montréal, se puede acceder al Parc national des Îles-de-Boucherville con un pequeño barco que lo conecta durante todo el día con la ciudad. Y lo más interesante de este medio de transporte público es que se puede llevar la bici. Algo muy importante para poder visitarlo con comodidad ya que este parque está formado por marismas y grandes extensiones de antiguos campos de cultivo que pueden hacerlo tedioso si lo recorremos andando. 




El barco se toma a cada hora en punto desde el Parc de la Capture-d´Ethan-Allen (Promenade Bellerive). El amarre se encuentra en este pequeño parque urbano situado muy cerca de la parada de Metro Honoré-Beaugrand y la empresa que realiza este recorrido durante los meses de julio y agosto se llama Navark. El precio es de 8$ ida y vuelta, incluyendo la entrada al parque nacional.

Para llevar la bicicleta no es necesario reservar. De hecho, el mismo barquito está preparado para anclar una gran cantidad de bicicletas (es muy habitual usar este medio de transporte).







El recorrido en bici tiene unos veinte kilómetros y discurre entre las islas que forman el parque. En algunos puntos hay puentes y en otros hay pequeños transbordadores que las conectan cada pocos minutos sin necesidad de pagar extra ni esperarnos mucho tiempo.






Una de las cosas que más me gustó es encontrarme por el recorrido varios puestos en los que los trabajadores del parque exponían fichas y animales del parque. Podías preguntarles dónde se encontraban, en qué época del año... todo lo que se te ocurriera.

Además, en la zona norte del parque hay un yacimiento arqueológico con la reconstrucción de un pequeño poblado de varios cientos de años. Muy bien restaurado, visitable y con todos los detalles de la época.




Os adjunto el pdf con el recorrido del parque y sobre todo os recomiendo ir a pasar todo el día. Recorrerlo tranquilamente e incluso si os apetece, alquilad un kayak en el puesto de información principal del parque. Sus aguas son tranquilas y se puede remar muy relajadamente.


23/7/14

Parc national du Mont-Tremblant


A una hora  y media en coche del centro de Montréal se encuentra uno de los parques nacionales con el paisaje más típicamente québécois... el Parc national du Mont-Tremblant formado por decenas de lagos, cadenas montañosas sinuosas y bosques mixtos con mucho arce.

Su nombre (Mont-Tremblant) sobre todo os sonará por ser el nombre del pueblo en el que están situadas unas de las pistas de esquí más conocidas de Québec (aunque poco tiene que ver esta población turística y totalmente artificial con el parque nacional que hay al otro lado de las pistas).

Para los novatos, el parque de Mont-Tremblant nos puede parecer más inabarcable de lo que realmente es ya que cuando vemos un mapa del parque sólo vemos kilómetros y kilómetros de carreteras que se adentran por valles... son demasiadas posibilidades para poder decidir si no se tiene una referencia o alguien no nos aconseje.



Parc national de Mont-Tremblant. Secteur de la Diable.


Si es la primera vez que visitáis el parque, sin duda os aconsejo ir directos al Secteur de la Diable y realizar alguna de las rutas cercanas a la entrada como el Sentier du Centenaire o el Sentier de la Roche et de la Corniche. Desde las dos tendréis vistas de los lagos y de todo el entorno que os permitirán tener una primera toma de contacto.



¿Cómo llegar?


La mayor parte del recorrido es por autovía gratuita, salvo la última media hora en la que hay que seguir una carretera secundaria que pasa por pequeños pueblos hasta la entrada del parque. Como una imagen vale más que mil palabras, os adjunto un mapa con el recorrido.










Sentier du Centenaire



Es uno de los senderos más conocidos. Tiene una longitud de 10 kilómetros con un desnivel acumulado de unos 700m. Hay que tener presente que si no se dispone de dos vehículos habrá que añadir al recorrido unos 3 kilómetros más por carretera para poder cerrar el bucle.

La ruta comienza en la entrada del parque, en el mismo chalet d´accueil (al lado de las casetas en las que se paga la entrada).  El camino está totalmente indicado, aunque si tenéis dudas podéis preguntar a los guardas y os explicarán el recorrido e incluso os darán un mapa.




vistas panorámicas

Sendero en el interior del bosque





Sentier de la Roche et Sentier de la Corniche


Estos dos senderos de unos 5 kilómetros cada uno son los más concurridos del parque y están pensados para hacerlos por separado de ida y vuelta pero como los dos llegan al mismo mirador (a una gran plataforma de madera con vistas al lago Monroe) existe la posibilidad de convertirlos en un solo sendero circular de 10 kilómetros (aunque después tendréis que añadirle unos tres kilómetros más por el camino que va junto al lago para recuperar el coche).

La primera vez que hice esta ruta fue a principios del otoño pasado (durante el último fin de semana de septiembre), en el momento justo en el que las hojas de los árboles empezaban a cambiar de color. Recuerdo que llegué al mirador cansada de la subida y mirando al suelo pero cuando levanté la mirada y vi todas las montañas de color rojizo me quedé con la boca abierta. Nunca antes había visto un paisaje así.




Vista desde el mirador que conecta los dos senderos (abajo se ve el parking)


Entrada al Sentier de la Corniche

Coloración otoñal amarillenta del Acer saccharum





Situación exacta de los senderos


Os adjunto un detalle del mapa del parque donde vienen remarcados en color amarillo. Aunque ya os digo que no tienen pérdida. Además de poder preguntar en todas las casetas, en la entrada de los senderos hay carteles de madera señalando el camino.






Otras actividades del parque



Además de poder alquilar todo tipo de cacharros que se os ocurran (kayak, canoa, patinete de agua, bicis, etc), quedaros a domir en el camping y bañaros libremente en el lago, este parque es famoso por su via ferrata pensada sobre todo para los novatos que necesitamos un guía que nos acompañe.


Os adjunto el link con la página de reservas, y si la realizáis antes que yo, ¡espero vuestros comentarios!




18/7/14

Los Colores del Otoño en Québec

Si antes de venir a Canadá alguien me hubiera pedido que imaginara un paisaje canadiense, lo más seguro es que me hubiera venido a la mente un bosque como el siguiente:



Este es el típico paisaje otoñal con árboles de color rojo que tan acostumbrados estamos a ver desde pequeños en puzzles, películas, o revistas de viajes. En Canadá, la culpa del color rojo de los árboles en época otoñal la tiene el Acer saccharum que además de ser el árbol del que se extrae el famoso sirope d´erable, es también el símbolo de Canadá (la hoja roja de la bandera canadiense es una hoja de este árbol). 

La misma especie puede llegar a tener diferentes tonalidades de color en otoño.. amarillo, naranja, rojo... que son los que dan el gradiente de colores tan característico a los bosques canadienses.


Estando en Montréal, el otoño no pasa desapercibido. Además de no poder evitar ver el comienzo de la coloración en el arbolado urbano; en la televisión, radio, tiendas... todo el mundo habla de la llegada del otoño. De hecho, en Québec, a la actividad de ir al bosque a disfrutar del paisaje otoñal tiene nombre: voir les colours. ¡Y es algo que todo el mundo hace!


¿Cuándo ocurre todo esto?


A mediados de septiembre, estando en la ciudad, te empiezas a dar cuenta de que algo está cambiando cuando en tu misma calle ves algún Arce solitario que empieza a enrojecerse... aun es pronto, son poquitos los árboles que empiezan a cambiar pero la ciudad ya se ha transformado... Llega la publicidad de hoteles en la montaña, viajes organizados específicos para voir les colours...  en la tele incorporan a la predicción meteorológica mapas en los que informan, semana a semana, del gradiente de colorido de Québec para poder saber hacia donde ir... norte, sur, este... (me recuerda mucho a la época de setas en España, en la que se emiten programas al respecto en la tele).

Mapas extraídos durante el pasado otoño de la web: bonjourquebec


¿Dónde me recomendáis ir desde Montréal?


Todo depende de los medios que tengáis, pero estad tranquilos porque sean los que sean, vais a poder disfrutar del colorido otoñal. 


Sin coche y con pocas horas: 

El primer fin de semana de octubre, Montréal está espectacular. No os podéis perder Mont-Royal. Es un bosque urbano situado en el centro de la ciudad que durante el otoño se colorea completamente de rojo.


                                            Vista de Montréal desde Mont-Royal (foto por JamesForsyth)


En el barrio de Verdun, también tenéis el parque de Angrignon al que podéis llegar con el metro (línea verde). 
Y otro que no os podéis perder es el Parc Jean-Drapeau. Está situado en una isla perfectamente conectada con el centro de la ciudad mediante la línea amarilla de metro.



Sin coche, con bici y con todo el día por delante:

Además de recorrer la ribera de la ciudad, podéis visitar el Parc national d´Oka o el Centre de la Nature Mont Saint-Hilarie  (tengo pendiente escribir una entrada de cómo llegar con el tren de cercanías).


Sin coche, sin bici y con todo el día por delante:

Por supuesto que os recomiendo pasar el día en Mont-Saint-Bruno. Un bosque situado a unos treinta kilómetros de Montréal al que se puede llegar con transporte público. No lo he visitado en otoño, pero la alta proporción de Arces que vi en el conjunto del bosque hace prever que aquí el otoño es un espectáculo.


Con coche:

A tan sólo una hora y media de Montréal está situado el Parc national du Mont-Tremblant. En el Secteur de la Diable existen varias rutas de unas cinco horas que suben hasta los puntos más altos para poder tener vistas de todo el valle y los lagos. Saliendo a las 8 de la mañana de Montréal es totalmente factible ir a pasar el día. Este parque está situado al noroeste y por esto hay que tener en cuenta que aquí el cambio otoñal empezará unos diez días antes que en la ciudad.


Parc National Montremblant (sector del Diable). 27 de septiembre de 2014.



Al sureste de Québec está el Parc national du Mont-Orford y el Parc national de la Yamaska repletos de árbolado caduco que cambia de color.


Parc National du Mont-Orford (Sentier du Mont-Chauve). 12 de octubre de 2014.



Si no os apeteciera caminar, os recomiendo seguir el Chemin des cantons. Es una carretera turística que pasa por los pueblos más populares de Les Cantons-de-l´Est. Es muy agradable recorrerla en otoño parando en pueblos turísticos como Magog en los que se puede pasear por su lago.


Y como ya os he dicho, sean cuales sean vuestros medios, no os quedéis en casa durante estas semanas. Les couleurs d´automne son como una pequeña fiesta de despedida que nos da la naturaleza antes de que llegue el invierno... ufff... el invierno canadiense... pero eso ya es otra historia de la que os hablaré más adelante...


17/7/14

Montréal en Bici 3: Parc national d'Oka

El Parque de Oka es uno de los parques nacionales más cercanos a la ciudad de Montréal, pero al mismo tiempo es uno de los más inaccesibles sin coche los fines de semana. 

Este parque está dividido de una manera muy disimulada en dos zonas: una reserva pantanosa de difícil acceso en la que podemos encontrar principalmente diferentes variedades de aves y anfibios, y otra zona alejada de gran acumulación humana en la que se concentran cientos y cientos de personas (yo diría que incluso miles) que buscan pasar un día en la naturaleza.
Sentier de la Grande Baie (zona del parque protegida)


Grenouille verte du Québec

La distribución y los accesos me parecieron muy acertados ya que a la zona de reserva se llega andando por un pequeño sendero (Sentier de la Grande Baie) al que hay que ir totalmente a propósito. En cambio, la zona de playa, camping y demás servicios, está muy bien indicada y ejerce de polo de atracción para todas aquellas personas que llegan al parque buscando un lugar en el que pasar el día sin ninguna intención de ver animales ni de alejarse mucho del coche.


Centro de servicios Le Littoral (zona de acumulación de visitantes)


Este parque está situado a unos 15 kilómetros al oeste de la población de Deux-Montagnes, al norte de Montréal. Sólo entre semana y a horas muy concretas existe un pequeño autobús que comunica la población de Saint-Placide con Deux-Montagnes y que tiene varias paradas en el parque (l´Express d´Oka). Pero para los fines de semana hay que buscar otras opciones porque no hay ningún servicio público que nos lleve al parque.





Una de las mejores opciones para ir es con bici. Desde Deux-Montagnes se puede recorrer un carril bici muy agradable que llega hasta dentro del parque. Son 12 kilómetros de carril en llano que pasa por bosques y pequeñas urbanizaciones antes de entrar en el parque. Si vamos tranquilos y haciendo fotos, tardaremos poco más de una hora hasta la entrada del parque.


¿Y cómo llegamos a Deux-Montagnes con la bici? 


Montréal tiene una red de trenes de cercanías bastante maja que permiten salir de la ciudad rápidamente y a un precio adecuado. Son trenes amplios que además permiten viajar con las bicicletas sin tener que pagar más por el billete (siempre que no sea en hora punta).

Para poder llegar al Parque de Oka hay que llegar con el tren de cercanías a la estación de Deux-Montagnes. Os adjunto el pdf con el horario en el que podréis ver a qué horas están autorizadas las bicicletas (el fin de semana a cualquier hora).

Para poder transportarlas, tenéis que buscar los vagones que tienen una pegatina de unos 15 centímetros en la puerta con el símbolo de una bicicleta en color verde. En estos vagones se encuentran los apoyos en los que colocar las bicicletas. 


Esta es la única manera en la que podréis viajar con las bicis. Llegad con tiempo para poder colocarlas tranquilamente y disfrutad del viaje (son tan sólo 30 minutos).


Carril bici de Deux-Montagnes a Oka

Junto a la estación de trenes encontraremos el carril bici. Está totalmente indicado y no tiene perdida. De vez en cuando encontraréis carteles con la distancia que queda hasta llegar al parque.

Estación de tren de Deux-Montagnes junto al Carril Bici que llega al parque.


Os dejo el recorrido del carril bici, pero una vez allí ya veréis que lo encontraréis fácilmente ya que es una ruta muy concurrida y bien señalizada.






¡Ah! Y no os olvidéis de traeros el bañador y una toalla porque os podéis quedar con ganas de daros un baño ;-)


Playa del parque

6/5/14

Observación de ballenas en el Fiordo de Saguenay


El Parque Marino Saguenay-Saint-Laurent



A unos 200 km al norte de la ciudad de Québec, entre las poblaciones de Tadoussac y Baie-Saint-Catherine, se encuentra uno de los mejores lugares para la observación de ballenas: la conjunción del fiordo de Saguenay con el estuario del Saint-Laurent. 

Este lugar forma parte del Parque marino Saguenay-Saint-Laurent, uno de los dos parques nacionales marinos de Québec.


Ballena Jorobada en el estuario del Saint-Laurent


Es un lugar tranquilo y nada masificado con pequeños pueblos turísticos, playas, dunas, rutas por las montañas que bordean el río, campings junto a las playas y con un ambiente marino perfecto para pasear y relajarse.  
(fuente mapa: baleinesendirect.org)






Vista panorámica desde el ferry que cruza el fiordo de Saguenay. En el fiodo no hay puentes, se cruza con ferry gratuito.



En este punto las aguas del Fiordo de Saguenay (agua dulce) se mezclan con las del Fleuve Saint-Laurent (agua salada) creando unas condiciones perfectas para la proliferación de zooplacton y de gran cantidad de invertebrados... un verdadero banquete para las ballenas que llegan en verano buscando un lugar tranquilo en el que poder alimentarse.



Una de las cosas que más me llamó la atención al pasear por las playas de las poblaciones cercanas (como Tadoussac) es el efecto de las mareas, que dos veces al día cubren y descubren playas kilométricas de arena y rocas. Estas mareas tienen gran importancia en todo este proceso de intercambio de aguas dulces con saladas. Gracias a ellas se producen las corrientes necesarias para empujar las aguas saladas hacia el interior del fiordo, franquedando la gran "montaña submarina" que forma una barrera natural entre el Fiordo de Saguenay y el San Lorenzo.







Marea baja en la playa de Tadoussac


Debido a la gran profundiad del estuario, las ballenas se acercan suficientemente a la costa como para poder verlas desde alguno de los miradores de la orilla del parque. Desde Tadoussac se puede ver cómo se asoman para respirar, sobre todo ballenas jorobadas y belugas (además de alguna foca que se acerca más de la cuenta a la orilla para poder curiosearnos). Pero para poder verlas más de cerca, sin duda lo mejor es contratar un paseo en lancha ya que así nos podremos acercar a pocos metros de ballenas, delfines, belugas, focas...

 


Croisières Essipit




Excursión en lancha

Es cierto que hay muchas empresas que se dedican al turismo de avistamiento de cetáceos (sólo hay que ver los anuncios que hay situados junto a la carretera), pero no todas lo hacen con lancha pequeña ni disponen de permisos especiales para acercarse lo máximo posible a estos animales (siempre cumpliendo con las distancias mínimas permitidas). De entre todas ellas recomiendo Les Croisières Essipit. Una empresa asociada al grupo de empresas dirigidas por las primeras naciones (Tourisme Autochtone de Québec) que fomenta el desarrollo económico local de manera sostenible. Yo ya he realizado dos tours con ellos (uno en 2010 y otro tres años después) y cuando vuelva tengo claro que voy a repetir. El trato al cliente es perfecto, las instalaciones muy cuidadas y el entorno precioso.


Como una imagen vale más que mil palabras, me gustaría compartir con vosotros un video que grabé el pasado mes de septiembre desde una de estas lanchas. Tuvimos la suerte de navegar durante unos minutos junto a una ballena Jorobada. Salió a la superficie unas tres veces a respirar hasta que finalmente se sumergió enseñandonos la cola.




El embarcadero de Les Croisières Essipit, en el que se toma la lancha, está situado en la población de Les Bergeronnes, muy cerca de Tadoussac. Hay que llegar unos 45 minutos antes de la salida del tour para colocarse los pantalones y chaquetas impermeables con las que evitaremos pasar frío. No hay que olvidar que incluso en verano ¡el agua del del fleuve Saint-Laurent está a 4ºC!



Embarcaderos de Croisières Essipit



   Focas curioseando junto a la lancha                                                            Petit Rorqual


Para poder reservar un tour deberéis llamar por teléfono y dar el número de tarjeta de crédito con la que vais a pagar. El pago no se realizará hasta que no lleguéis y lo autoricéis físicamente en recepción unos minutos antes de empezar el tour. El precio es de 56cad + tasas (64cad por persona).



Rutas a pie desde Tadoussac


Tadoussac es el pueblo más grande y más turístico de esta zona. Tiene un par de supermercados, bares, restaurantes, un albergue bastante bien de precio, campings, hoteleles, oficina de turismo y un pequeño museo marino. Los edificios más característicos de esta población son su gran hotel y una pequeña capilla construida en 1750 por los primeros colonos franceses. Me parece un pueblo muy tranquilo y agradable en el que poder pasar unos cuantos días simplemente paseando y disfrutando de la playa.





 La Chapelle de Tadoussac



Paseo junto a la playa


Pero aunque Tadoussac ya de suficiente juego como para entreternos sin alejarnos del núcleo urbano, recomiendo recorrer un par de rutas que nos permitirán conocer bien toda la zona del estuario:




SENTIER DE LA POINTE: 


Desde el Centre d´Interprétation des mammifères marins de  Tadoussac sale un pequeño sendero de aproximadamente 1 kilómetro que nos lleva hasta la Pointe de l´Islet. Una zona rocosa junto al estuario con vistas al interior del fiordo. Si tenemos paciencia y estamos un rato mirando hacia el agua, es fácil ver salir a respirar alguna ballena. Un buen momento para sentarnos a disfrutar del paisaje es al atardecer ya que en este momento se levanta una bruma anaranjada que colorea el paisaje.

Pointe de l´Islet (Sentier de la Pointe)

Sentier de la Pointe



SENTIER DU FJORD: 

La ruta completa está formada por unos 13 kilómetros de sendero sólo de ida pero se puede realizar una pequeña parte (los 3 primeros kilometros) que llegan a la cima de una de las montañas que hay junto a Tadoussac. El sendero empieza justo en la parte trasera de una pequeñísima central hidroeléctrica situada junto al embarcadero en el que se coge el ferry con el que se cruza el fiordo (justo delante hay un parking gratuito en el que dejar el coche).







Además de las vistas, un punto interesante de esta ruta es que pasamos junto al Lago de l´Anse à l´Eau en el que hay castores. El mejor momento para verlos es al atardecer, cuando menos ruido hay y más tranquilos están los senderos. 



Además de castores, podremos ver fácilmente ardillas listadas (Tamias striatus).  A lo largo del sendero las encontraremos cada dos por tres mirándonos fijamente para ver si "se nos cae" alguna miguita de pan.





Mapa del Sentier du Fjord (primeros 3 kilómetros de la ruta):



Espero que toda esta información os sea de utilidad y os animéis a recorrer esta región tan puramente quebecoise.



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